• C/ Orellana, 12 - 28004 Madrid
  • De lunes a jueves: 09.00 - 19.00h; Viernes: 09:00 - 1400h

Ley de Refinanciación Empresarial: modificación de la Ley Concursal

Este real decreto busca potenciar los acuerdos de refinanciación así como su homologación judicial, de manera que se le dé realmente valor a los denominados preconcursos, solicitados por las empresas al amparo del artículo 5.bis de la Ley Concursal, de manera que se potencie las negociaciones con los acreedores y así evitar la entrada de la empresa en un procedimiento concursal. Por ello, igualmente, se protege estos acuerdos de refinanciaciónde las denominadas acciones de rescisión o reintegración en el caso de que la empresa entre en concurso en un plazo de dos años con posterioridad a la firma de dichos acuerdos.

Para potenciar dichos acuerdos, se incorporan como importantes modificaciones a la Ley Concursal el denominado preconcurso de acreedores, el cual bien si se lleva a cabo ante un mediador concursal o bien directamente la empresa deudora se publicará en el Registro Público Concursal. De esta manera, se consigue que durante este periodo no se puedan iniciar ejecuciones por parte de los acreedores, siempre que los bienes que se ejecuten resulten necesarios para la actividad de la deudora. Hasta el momento, dicha paralización solo se lograba con el Auto de declaración del concurso de acreedores, y los acreedores que habían procedido a ejecutar bienes de la sociedad con los que cobrar su deuda no se sentaban a negociar con la deudora, ya que tenían ese procedimiento abierto y consideraban que negociar perjudicaría su posición.
Es decir, entendían en muchas ocasiones que era mejor seguir con el proceso de ejecución y ver qué se podía embargar hasta el Auto de declaración del concurso, que valorar un eventual acuerdo de refinanciación.
Entendemos que esta medida es beneficiosa de cara a esas negociaciones ya que hará que todos los acreedores valoren dichas negociaciones, teniendo en cuenta que en la entrada en un concurso es lo peor que le puede pasar a un acreedor ya que, como sabemos, la mayoría de los concursos en España terminan en liquidación y pocos acreedores recuperan parte de su crédito.
Por otro lado, se amplían los acuerdos de refinanciación que se alcancen y que en un futuro concurso no podrán rescindirse, siempre que estos amplíen el crédito disponible del deudor, o modifique o extinga sus obligaciones, bien mediante una prórroga de su vencimiento o  su modificación, respondiendo siempre a un plan de viabilidad de la sociedad. No siendo igualmente rescindibles las garantías que otorgue la empresa para cumplir con dicho plan de viabilidad.
Estos acuerdos de refinanciación podrán homologarse, siempre que sean suscritos por acreedores que representen el 55% de los acreedores financieros, es decir, los que sean titulares de endeudamiento financiero (bancos). No obstante, si ese acuerdo se logra, a aquellos acreedores financieros que no lo hayan suscrito o se hayan mostrado disidentes también se le extenderán las esperas o la conversión de créditos participativos de un plazo inferior a cinco años; si bien si el acuerdo ha sido suscrito por el 75% de los acreedores, se les podrá ampliar la espera a plazos superiores a 5 años.
Teniendo en cuenta lo anterior, estas medidas pueden favorecer a que las entidades financieras suscriban acuerdos de refinanciación con entidades insolventes y que queden blindados en un futuro concurso de la sociedad. Sin embargo, entendemos que sólo servirá para aquellas empresas con un tamaño importante, y que resulte atractivo a las entidades financieras refinanciar.
Por otro lado se valora positivamente a aquellos acreedores que dentro de un acuerdo de refinanciación hayan convertido sus créditos en capital de la sociedad deudora, de esta manera ya no pasarían a ser acreedores subordinados como hasta la fecha, ya que la vigente ley considera acreedores subordinados a los socios de la deudora, siempre que tengan un porcentaje superior al 10% de la cifra de capital.
En conclusión, estas medidas de reforma de la Ley Concursal que potencia la refinanciación y negociación con los acreedores, hace referencia a los denominados pasivos financieros, es decir a los acreedores titulares de endeudamiento financiero, a los bancos, y puede permitir que empresas viables sean reflotadas por estas instituciones, bien mediante su refinanciación o bien mediante la capitalización de parte de su crédito. Sin embargo, para las empresas pequeñas -un importante porcentaje de las existentes en nuestro país- esta medida no les va a afectar, dado que los bancos no van a tener interés en refinanciarlas y mucho menos en convertirse en socios de las mismas.

LEAVE A COMMENT

Your email address will not be published.

LATEST POSTS
MOST POPULAR
TEXT WIDGET

What makes Cleanmate trusted above other cleaning service providers? When you combine higher standards, smarter strategies and superior quality all in one package, the result is top notch.

A %d blogueros les gusta esto: