La refinanciación de deuda como alternativa al concurso

27-07-2012 - IURE Abogados


Los acuerdos preconcursales de refinanciación de deuda pueden contribuir a superar la situación de insolvencia, eludiendo la tramitación del concurso de acreedores. De esta manera, empresas como PANRICO o SOS, han conseguido superar la crisis económica que amenazaba su estabilidad tras la firma de acuerdos con diversas entidades de crédito.

En febrero de 2012, el fondo Oaktree Capital inyecta en PANRICO 290 millones de euros, aplazando los compromisos de pago de la sociedad hasta el año 2018. Otras empresas, como REALIA o el grupo FCC, se encuentran actualmente en negociaciones con varias entidades de crédito para refinanciar sus correspondientes deudas.

¿Qué requisitos debe presentar el acuerdo de refinanciación?

La Ley Concursal , a través de las dos últimas reformas, ha articulado un régimen jurídico en el que amparar los pactos alcanzados entre bancos y empresas en situación de insolvencia. De esta manera, en virtud del art. 71.6 de la Ley Concursal , no serán rescindibles aquellos acuerdos que supongan una ampliación del crédito disponible o la modificación de las obligaciones, bien mediante prórroga de su plazo de vencimiento o el establecimiento de otras contraídas en sustitución de aquéllas.

En primer lugar, se requiere la elaboración de un plan de viabilidad que permita la continuidad de la actividad profesional o empresarial. En el caso de PANRICO o SOS, dicho plan de viabilidad se ha centrado en la reducción de costes laborales y el cierre de centros de trabajo, así como la venta de algunos activos innecesarios para la continuidad de la actividad. Las propuestas contenidas en los respectivos planes de viabilidad reducen los costes asociados a la producción, permitiendo a las compañías adaptarse a la demanda actual.

Por otra parte, con anterioridad a la declaración de concurso de la empresa, el acuerdo debe haber sido suscrito por acreedores cuyos créditos representen al menos tres quintos del pasivo del deudor . Además, se exige que el acuerdo esté avalado por el Informe favorable de un experto independiente nombrado por el Registro Mercantil.

Así, por ejemplo, el contrato de refinanciación de la empresa alimentaria SOS obtuvo la adhesión del 90% del pasivo.

Por último, se establece un requisito de carácter formal, ya que el pacto de refinanciación deberá constar formalizado en instrumento público al que se adjuntarán todos los documentos que justifiquen su contenido y el cumplimiento de los requisitos anteriores.

De la homologación judicial del acuerdo de refinanciación y sus efectos

La Disposición Adicional Cuarta señala que podrán homologarse judicialmente los acuerdos alcanzados entre las entidades de crédito y el concursado, siempre que haya sido suscrito por acreedores que representen al menos el 75% del pasivo titularidad de entidades financieras . La homologación judicial se limita, por tanto, a los acuerdos alcanzados con bancos.

Asimismo, se indica que los efectos de espera que pudiera contener el citado pacto de refinanciación se extenderán al resto de entidades no participantes o disidentes cuyos créditos no estén dotados de garantía real, siempre que se realice la homologación judicial.

Por otro lado, se prevé que una vez haya sido examinada por el secretario judicial la solicitud de homologación del acuerdo, se admitirá a trámite y se declarará la paralización de las ejecuciones singulares hasta la homologación y en todo caso por plazo máximo de un mes .

Fresh Money y su consideración en el concurso

El legislador ha querido incentivar los acuerdos de refinanciación, estableciendo que, en caso de liquidación de la compañía, los créditos procedentes de las aportaciones de capital (fresh money) realizadas por las entidades financieras obtendrán la calificación de crédito contra la masa en el 50%, siendo el resto crédito privilegiado.

Como indicábamos anteriormente, en el caso de PANRICO, el fondo Oaktree Capital inyecto en la compañía 290 millones de euros, de este importe, en caso de concurso voluntario, 145 millones pasarían a la lista de acreedores como crédito privilegiado, mientras que el resto debería ser abonado conforme a la liquidez de la compañía y con anterioridad al resto de acreedores del concurso, ya que se trata de crédito contra la masa.

En conclusión, todas estas medidas persiguen la reducción de los procedimientos concursales, incentivando la refinanciación bancaria y la adaptación de las empresas. No obstante, existen sectores doctrinales que ponen de manifiesto la insuficiencia de la reforma, toda vez que el riesgo asumido por las entidades de crédito al refinanciar a empresas insolventes todavía resulta elevado, haciendo el acuerdo poco atractivo para aquéllas.

Tal y como hemos señalado anteriormente, en caso de que la empresa no consiguiera superar la situación de insolvencia, la entidad de crédito únicamente tendría garantizado la recuperación del 50% de lo que se aportó, incorporándose el resto del importe a la masa pasiva del procedimiento.

Asimismo, se plantea la operatividad de dichos acuerdo para medianas y pequeñas empresas, ya que por el momento, son las grandes compañías las que han tenido acceso a este tipo de acuerdos.

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