Colaboración en Expansión | Nuevo estatuto del administrador concursal

06-11-2014 - IURE Abogados

La última reforma de la Ley Concursal ha modificado el estatuto jurídico del administrador concursal.

La figura del Administrador Concursal no atraviesa por momentos de gloria. Si se hiciera una encuesta entre profesionales e incluso entre legos en la materia concursal, casi seguro que resultaría que tanto su nombramiento como su retribución y funciones no son ajustadas a los principios de justicia material (difícilmente entenderían muchos acreedores –auténticos sufridores de los concursos- que mientras ellos no son satisfechos, ni siquiera parcialmente en sus créditos, un profesional pueda devengar elevadas minutas sólo por el hecho de que el activo y el pasivo de la Concursada puedan ser elevados –careciendo de patrimonio neto).

Pues bien, el día 1 de octubre ha visto la luz en el BOE una nueva reforma de la Ley Concursal (la tercera en la que va de año).
Dicha reforma viene a consolidar legalmente lo que ya fue establecido por Real Decreto Ley el pasado 8 de marzo (RD Ley 4/2014) y además viene a modificar el actual estatuto jurídico del Administrador Concursal.

Así que, ¿cuáles son las principales novedades de dicho estatuto? La primera es relativa a la cualificación profesional. Hasta ahora se requería ser abogado o economista o auditor de cuentas con 5 años de experiencia. Ahora no se requiere dicha cualificación profesional ni dicha experiencia. Un reglamento que se dictará antes del 1 de abril del próximo año dirá cuáles son los requisitos para poder inscribirse como Administrador Concursal en un Registro habilitado al efecto.

A partir de esa fecha, los concursos se clasificarán en pequeños, medianos y grandes con el objetivo de que sólo en los clasificados reglamentariamente como grandes, el juez se pueda saltar el turno de designaciones que se establezca. Hasta ahora, la norma actual respecto al nombramiento del Administrador Concursal, decía que se haría por el Juez "procurando una distribución equitativa de designaciones entre los incluidos en las listas que existan" (y que eran aportadas por los distintos Colegios Profesionales al Decanato del Juzgado).

Ello ha dado lugar a muchas quejas entre el colectivo, pues en no pocos casos dicho reparto de cargos no era equitativo.

A partir de abril de 2015, la norma es clara: no hay discrecionalidad de los jueces (salvo en grandes concursos) por lo que debe regir el turno, siendo la primera designación la que depare un sorteo.

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