Las ejecuciones en el procedimiento concursal

12-01-2011 - IURE Abogados

I: Existencias de promotoras y constructoras
Las ejecuciones de garantías reales y, en especial aquellas que afectan a las empresas relacionadas con el sector de la construcción, pueden condicionar en gran medida la viabilidad de las sociedades. En este sentido, la Ley Concursal trata de evitar que los acreedores cuyo crédito esté garantizado mediante hipoteca mermen la masa activa del concurso iniciando ejecuciones por separado y con cargo al bien con el que se garantiza su crédito.

Concretamente, en el caso de Promotoras y Constructoras-Promotoras, su mayor problema suelen ser los préstamos hipotecarios que  recaen sobre las existencias, es decir sobre su principal activo: las promociones inmobiliarias. En caso de iniciarse procedimientos de ejecución, ¿el concurso podría paralizar tales reclamaciones?

Como norma general, la Ley Concursal establece que declarado el concurso voluntario de la empresa no podrán iniciarse procedimientos de ejecución, y aquellos que se hayan interpuesto antes de la declaración del concurso se suspenderán siempre y cuando no estuvieran publicados los anuncios de subasta del bien o derecho afecto a la garantía.

Por tanto, a partir de tal momento, los bancos verán limitadas, al menos temporalmente, sus acciones de reclamación frente a la concursada. Éstos no podrán iniciar la realización forzosa de las garantías “hasta que se apruebe un convenio cuyo contenido no afecte al ejercicio de este derecho o transcurra un año desde la declaración de concurso sin que se hubiera producido la apertura de la liquidación”.

A tenor de lo anterior, las concursadas contarán con un plazo máximo de un año, bien para presentar un Convenio o un Plan de Liquidación antes de que las entidades de crédito puedan poner en marcha el procedimiento para ejecutar las garantías que poseen.

Además del límite temporal, la ley requiere para que se impida o se suspendan este tipo de reclamaciones, que los bienes sobre los que recaiga la garantía estén “afectos a la actividad profesional o empresarial”.

¿Qué debemos entender por bienes afectos a la actividad profesional o empresarial? Se identifica dicho concepto con el inmovilizado de la empresa tal y como está definido en el Plan General de Contabilidad: “elementos del patrimonio destinados a servir de forma duradera en la actividad de la empresa”.

Es preciso tener en cuenta que el objetivo del propio artículo 56 de la Ley Concursal persigue la “subsistencia de los medios productivos de la empresa” en aras a la continuidad de la misma. Por tanto, las existencias no serán bienes afectos a la unidad de producción, aunque dicha afirmación debe ser puntualizada en el caso de constructoras y promotoras inmobiliarias.

En estos casos, la jurisprudencia se inclina por un criterio económico más que contable, ya que los inmuebles “aunque su destino final sea la venta, por el momento integran un activo, el principal, sobre el que se proyecta la actuación empresarial de la concursada” (Sentencia de Audiencia Provincial de Barcelona de 17 de abril de 2009).

Finalmente, otro de los requisitos exigibles en aras a que se suspendan los procedimientos de ejecución es la continuidad de la empresa. En el caso de las constructoras y promotoras, el hecho de que las viviendas no estén terminadas en la fecha de declaración del concurso no implica que la misma haya cesado en su actividad. Así, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona de 17 de abril de 2009, determina que “no cabe confundir, en este aspecto, el cese en la actividad empresarial de la compañía promotora inmobiliaria con una suspensión o interrupción temporal de las tareas constructivas de terminación del conjunto urbanístico”.

En conclusión, las promotoras y constructoras, una vez solicitado el concurso, podrán suspender o impedir, al menos durante un año, que se inicien procedimientos de ejecución frente a los inmuebles objeto de su actividad profesional. Durante este período las concursadas podrán replantearse su situación económica y encontrar alternativas que les permitan superar la crisis financiera.

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