La auditoria de España

08-06-2012 - Fernando González


En estos días, y a toda pastilla, dos entidades independientes y foráneas ambas, Oliver Wyman y Roland Berger, están queriendo saber lo que todos queremos saber: ¿qué pasa en España?

Los comentarios al respecto son múltiples, pero los centraría en varios:

Bienvenido sea que auditores, sobre los que no cabe ninguna sospecha de vinculación, nos digan a todos los españoles y a la comunidad internacional qué es lo que está pasando. Y digo que bienvenido sea, porque toda la plana de auditores y controladores nacionales ha quedado en evidencia. Solo basta mirar el caso Bankia, donde de un día para el otro pasa de 309 millones de euros de beneficio a un agujero patrimonial de casi 3.000 millones de euros, sin que nadie – auditores, inspectores, controladores, etc.- hubiera anunciado nada de ello.

La independencia casi siempre viene de la mano del pago: es más probable la no independencia si el auditor cobra del auditado. Espero que sus minutas sean facturadas al FMI o a las instituciones europeas, para dotar su informe de mayor independencia y transparencia.

Si el punto anterior era positivo, el segundo se me antoja negativo: ¿Cómo en escasos meses se puede llegar a evidenciar la situación de todo el sistema financiero de un país que es la quinta potencia de la Unión Europea? Si bien, un auditor no tiene porqué llegar a la evidencia completa de las cuentas que audita, ya que lo que utiliza son muestreos significativos, cabe dudar de cuáles son esos muestreos tan reducidos para poder concluir unos informes solventes y creíbles.

Por otro lado, aun a pesar del comentario anterior, ojalá que se desvele en dichos informes de auditoría los desequilibrios patrimoniales más incluso de lo aconsejable, porque hasta ahora, y desde que se inicio la crisis. lo que ha sucedido es justo lo contrario. Se empezó diciendo que nuestro sistema financiero era el más sólido del mundo para progresivamente, a través de pruebas de stress, empezar a reconocer, paulatinamente, que podría existir algún problema derivado de la cartera de créditos del sistema inmobiliario.

Quienes hemos asistido a estos hechos, hemos llegado a la conclusión hemos comprobado que lo que hemos estado haciendo ha sido combatir un cáncer a base de tiritas. Lo que procede es detectar el cáncer en toda su amplitud y cortar de forma inmediata por exceso. Por lo tanto, bienvenida sea conocer la autentica realidad de nuestras instituciones, aunque los informes “se pasen de frenada ”.

España necesita urgentemente ser consciente de que ha tocado suelo, y solo entonces, cualquier futuro será mejor. Basta de falacias, verdades a medias, y de no reconocer nuestros propios errores. Los valores como la sinceridad, el esfuerzo, el trabajo, la solidaridad, y el conocimiento de la autentica s ituación actual, estoy seguro de que sí servirán para coger el rumbo que todos deseamos.

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