A qué se enfrentan las empresas en procesos concursales

28-02-2014 - María Jesús Puga

Un empresario cuya empresa se encuentra en un estado de inminente insolvencia necesita estar muy bien asesorado jurídicamente a la hora de iniciar el correspondiente procedimiento concursal, el cual puede conllevar graves consecuencias, no sólo para la propia empresa, sino también para el propio empresario-administrador. 

Desde el inicio de la crisis económica que estamos padeciendo, han aumentado sobremanera el número de procedimientos concursales que están conociendo nuestros Juzgados Mercantiles y, en consecuencia, muchos abogados -no especializados en materia concursal- han asumido la defensa letrada de tales empresas en dichos procedimientos concursales, lo cual puede ser un grave error si se quiere salir indemne de dicho procedimiento concursal.

Una vez tomada la decisión de iniciar el procedimiento concursal, es muy importante que la solicitud del concurso de acreedores esté muy bien planteada, no solo desde el punto de vista jurídico, sino también desde el punto de vista del contenido económico-contable, laboral y fiscal. Además, también es muy importante que se acompañe al administrador y a su empresa durante la tramitación de todo el procedimiento concursal, pues lo normal es que se planteen cuestiones, o surjan opciones, que puedan contribuir o perjudicar al planteamiento inicial que se tenía cuando se presentó la solicitud del concurso.

La materia contable, laboral y fiscal se suelen obviar por muchos de los abogados no especializados en concursal, los cuales simplemente adjuntan con la solicitud de concurso la documentación contable y fiscal de la empresa, sin realizar un exhaustivo análisis de la misma, con el riesgo que eso conlleva, pues una contabilidad mal llevada puede dar lugar a la calificación del concurso como culpable. 

La materia laboral se suele delegar por los abogados no especializados en concursal a que sea gestionada por la propia Administración Concursal, lo cual puede perjudicar a los trabajadores si se dilata mucho en el tiempo la declaración del concurso, y la designación del Administrador Concursal. 

Por tanto, tener un buen conocimiento de la materia concursal, con todas sus implicaciones contables, laborales y fiscal es esencial para el abogado que lleve la asistencia letrada de una empresa en concurso de acreedores. 

Teniendo en cuenta lo anterior, conviene por tanto que todos los departamentos de la empresa proporcionen y colaboren en la recopilación de toda la información necesaria, que contribuya a conocer la situación económica real de la empresa. También, será importante que cada departamento plantee sus opciones de viabilidad. 

Una vez obtenida toda la información, será el empresario y el letrado -experto en concursal- los que podrán valorar las distintas opciones que ofrece el procedimiento concursal, que abarca desde la continuidad de la actividad, o el cambio de actividad, o la posibilidad de redimensionar la empresa o, como última opción, la liquidación con la venta de activos. 

Además, y teniendo en cuenta la viabilidad o no de la empresa, se tendrá que valorar qué hacer con los trabajadores: si llevar a cabo un ere de suspensión, un ere de reducción de jornada o un ere de extinción. 

También, otra cuestión a tener en cuenta a la hora de presentar el procedimiento concursal será analizar si el administrador-empresario ha cumplido con su obligación legal de llevanza de la contabilidad. 

El empresario tiene obligación legal de llevar la contabilidad de su empresa, según establece la legislación mercantil. La no llevanza de la contabilidad puede tener consecuencias legales a nivel mercantil o civil, siendo las más graves el cierre de la página del Registro y, en el procedimiento concursal, puede ser causa objetiva para calificar el concurso como culpable, calificación que daría lugar a que el administrador respondiera con sus bienes de las deudas de la empresa. 


Este hecho debe ser analizado y valorado antes de presentar la solicitud de concurso, pues puede conllevar graves consecuencias para el empresario a nivel personal. 

En conclusión, como se puede comprobar, el procedimiento concursal es complejo y, durante su tramitación, se pueden llevar a cabo muchas acciones que pueden contribuir a que el administrador supere la crisis de su empresa de la mejor manera posible, no sólo buscando su propio beneficio, sino también buscando la viabilidad de la propia empresa, lo cual beneficiaría a los trabajadores. 

Tener un abogado que esté especializado en el procedimiento concursal y tenga conocimiento de la materia contable, laboral y fiscal, será una garantía de tranquilidad, para el administrador, el cual podrá desde el inicio del procedimiento y, hasta su conclusión, tener conocimiento de todas las opciones que se planteen en el mismo y podrá participar en la toma de decisiones, ayudado de su abogado, lo cual contribuirá a superar uno de los momentos más duros de su vida profesional.

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