Depósitos estructurados

22-09-2012 - IURE Abogados


Depósitos estructurados: Modalidad de depósito bancario cuya rentabilidad está vinculada, total o parcialmente, a la evolución de varios subyacentes (índices, acciones, divisas…).

En este sentido, los depósitos estructurados suelen ofrecer una elevada rentabilidad al inversor siempre que se cumplan las condiciones de los subyacentes a los que van referidos. No obstante, siempre será recomendable que el capital inicial se encuentre garantizado, así como conocer la posible evolución futura de dichos subyacentes.

Asimismo, cabe destacar que el capital invertido en el depósito es difícil de rescatar anticipadamente, puesto que las comisiones de cancelación suelen ser muy elevadas, provocando, en consecuencia, la indisponibilidad de la cantidad invertida hasta el momento de su vencimiento.

A modo de ejemplo, podríamos mencionar un depósito estructurado cuyos subyacentes estuviesen referidos a acciones de Telefónica, S.A. y acciones de Repsol YPF, S.A., con fecha de vencimiento a 6 años, y con posibilidad de autocancelación de forma anual.

A tal efecto, al final de cada uno de los cinco primeros años se comprobará si el precio de ambos subyacentes es mayor o igual que el 100% de su precio inicial. En consecuencia, si se cumpliese la condición, se autocancelaría el depósito, recibiendo el cliente el 100% del capital invertido con una rentabilidad del 6,90% TAE. Por el contrario, si la condición no se cumpliese, no se produciría la autocancelación del depósito, debiendo esperar el cliente al siguiente año.

Así, en caso de que el depósito no se hubiera cancelado durante los cinco primeros años, llegada la fecha de vencimiento (sexto año) se observará si el precio de ambos subyacentes es mayor o igual que el 100% de su precio inicial. En este sentido, si se cumpliese la condición, se autocancelaría el depósito, recibiendo el cliente el 100% del capital invertido con una rentabilidad del 6,30% TAE. Por el contrario, si la condición no se cumpliese, el cliente recibiría el capital inicial invertido sin ningún tipo de rentabilidad.

Más artículos de IURE Abogados