Cuestiones laborales en la fase de calificación del concurso

10-07-2012 - IURE Abogados

Las medidas laborales, tanto de reestructuración como de extinción colectiva de contratos de trabajo, deben ser adoptadas por el empresario de manera eficaz y eficiente, no sólo para garantizar los derechos de los trabajadores, sino también para evitar que la situación económica de la compañía se vea agravada como consecuencia de la generación de indemnizaciones por despidos improcedentes o salarios improductivos al carecer la misma de actividad.

Por ello, ante situaciones de insolvencia los administradores societarios deberán plantearse la viabilidad de la compañía en relación al mantenimiento del empleo; y en este sentido, adoptar medidas tales como la reducción de jornada, suspensión del contrato de trabajo, descuelgue salarial, y en el último de los casos, la extinción de las relaciones laborales.

La pasividad del empresario respecto la situación de los trabajadores puede derivar en la calificación culpable del procedimiento ante la agravación de la situación de insolvencia, ex art. 164.1 de la Ley Concursal.

Así, por ejemplo, el Juzgado de lo Mercantil de Vigo, en Sentencia de 25 de mayo de 2012, señala, entre otras causas de culpabilidad del procedimiento, la pasividad de la empresa ante la falta de ocupación, el impago de nóminas, el descenso de la producción y el cierre de uno de los centros de trabajo. En este sentido, señala que “la actuación gravemente culposa -incumplimiento de sus obligaciones empresariales o, alternativamente, presentación de solicitud de concurso con medidas colectivas- tuvo como consecuencia, en suma, un incremento importante del pasivo laboral de la entidad, agravando la situación de insolvencia que ya había sido constatada con anterioridad .”

Igualmente, la Audiencia Provincial de Pontevedra, en Sentencia núm. 124/2011 de 7 de marzo, indica que no promover temporáneamente el expediente de extinción colectiva de los contratos de trabajo determinó la agravación de la situación de insolvencia ”.

Otro claro ejemplo de falta de eficacia y eficiencia empresarial se pone de manifiesto a través de la Sentencia de la Audiencia Provincial de León de 28 de julio de 2011, según la cual “la concursada dejo de pagar las nóminas a sus trabajadores lo que dio lugar a numerosos procedimientos de éstos ante los Juzgados de lo Social, produciéndose prácticamente un cierre de la empresa, afirmándose por la Administración Concursal que tuvo que ser ella de hecho la que promovió la extinción de los contratos laborales. Esta actitud del administrador ahora recurrente sin duda agravó las consecuencias económicas para la empresa , lo que es valorado en la sentencia a efectos de la declaración del concurso, por tanto, desestimando este motivo de impugnación.”

Las resoluciones citadas no son más que un ejemplo de la incidencia que los aspectos laborales tienen en el procedimiento concursal, y más concretamente en la fase de calificación. Por todo ello, IURE Abogados recomienda que en casos de insolvencia, además de solicitar el concurso voluntario de la compañía, se tengan en cuenta los siguientes puntos:

•  Viabilidad de la empresa, tomando como referencia la evolución durante el último ejercicio de la demanda (cifra de negocio) y los costes laborales asociados a la actividad.

Dependiendo de dichas cifras, la empresa deberá plantearse bien una reestructuración laboral o la extinción colectiva de los contratos de trabajo.

•  En caso de extinción colectiva de los contratos de trabajo será conveniente que se actué de manera inmediata, incluso antes de la declaración del concurso . De esta manera, el trabajador podrá acceder a la prestación por desempleo y la empresa no generará salarios improductivos.

•  La indemnización que corresponderá a los trabajadores en caso de insolvencia deberá ponderarse durante el período de consultas, siempre teniendo en cuenta la situación de la empresa que solicita el procedimiento universal.

Si se alegan causas económicas, la indemnización correspondiente será de 20 días por año de servicio, con un máximo de 12 mensualidades. Reconocer una indemnización mayor podría suponer una agravación de la insolvencia .

•  El impago de las indemnizaciones correspondientes a las extinciones de los contratos de trabajo, siempre que la compañía carezca de liquidez y haya solicitado el concurso, no tendrá repercusión en el procedimiento universal.

Las deudas con los empleados serán incorporadas a la lista de acreedores y deberán reconocerse por la administración concursal.

•  El FOGASA adelantará parte de las indemnizaciones y salarios adeudados, subrogándose en el concurso en la posición de los trabajadores respecto a la parte de la deuda que haya satisfecho a aquéllos.

En conclusión, la preparación de la solicitud de concurso y la tramitación correcta del procedimiento concursal, exige un elevado nivel de diligencia a la hora de tomar decisiones respecto a los trabajadores de la compañía, puesto que las mismas incidirán en la fase de calificación, y por tanto, en la posibilidad de que se deriven responsabilidades patrimoniales frente a los administradores societarios.


CUESTIONARIO: detección irregularidades laborales



Su empresa tiene trabajadores pese a carecer de actividad Su empresa tiene trabajadores pese a carecer de actividad
Ha descendido el volumen de ventas en el último año, pero los costes laborales se mantiene constantes Ha descendido el volumen de ventas en el último año, pero los costes laborales se mantiene constantes
Se han impagado varias nóminas, o ha habido retrasos en los últimos meses Se han impagado varias nóminas, o ha habido retrasos en los últimos meses
Ha realizado algún despido en los últimos tres meses Ha realizado algún despido en los últimos tres meses
Tiene deudas con la Seguridad Social Tiene deudas con la Seguridad Social

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