¿Qué ocurre con la acción directa cuando hay concurso de acreedores?

29-11-2010 - IURE Abogados

Como se ha explicado en un artículo reciente, la acción directa permite reclamar el pago directamente al cliente del deudor. Esta acción se ve afectada por la solicitud y declaración de concurso de éste, que genera dudas en cuanto a su operatividad. Vamos a tratar de aclarar los efectos de la legislación concursal sobre la acción directa del artículo 1597 del Código Civil.

Para analizar los efectos que el concurso de acreedores va a tener en la acción directa, tenemos que distinguir si ésta se ha ejercitado con anterioridad o no a la declaración del concurso del deudor contratante:

Si la acción -o reclamación extrajudicial- es anterior a la declaración del concurso

En este caso, sobre todo tras la entrada en vigor de la Ley Concursal, ha habido discrepancias en torno a la efectividad de ésta, para al final prevalecer la opinión de que la declaración del concurso de acreedores no afecta a la acción directa iniciada antes de la declaración del concurso–sea judicial o extrajudicialmente-, pues antes de la declaración del concurso, la deuda del contratista principal –o la parte correspondiente- ya se había desplazado desde el patrimonio del subcontratante al del subcontratista, así que este crédito no entra en la masa activa del concurso, siguiendo la lógica de que esta masa no debería ser engrosada por un crédito derivado de trabajo y materiales que el concursado no realizó ni costeó. (Ver Sentencia de la Sección 15ª de la Audiencia Provincial de Barcelona de 6 de marzo de 2006 y Sentencia de la sección 1º de la Audiencia Provincial de Ciudad Real de 30 de junio de 2010 ).

Si ya se ha declarado el concurso de acreedores de la persona con la que se contrató

También ha suscitado dudas la operatividad de la acción directa una vez declarado el concurso del deudor principal, sin embargo, parece prevalecer el criterio que considera que, tras la declaración del concurso, no es posible el ejercicio de dicha acción o, al menos, ésta no será efectiva, pues no existe ninguna norma que permita excluir de la masa activa el crédito que el subcontratante principal (deudor concursado) tiene contra el dueño de la obra o contratista principal, por lo que el artículo 1597 del Código Civil debe ceder ante la especialidad de la situación concursal en pos del pretendido principio de igualdad de trato entre los acreedores. Éste es el criterio dominante y, para evitar divergencias, es posible que la futura reforma de la Ley Concursal establezca expresamente la imposibilidad de su ejercicio, una vez declarado el concurso de acreedores.

En conclusión

Ante el impago de un crédito en el que hemos sido subcontratados para la realización de una obra, es conveniente valorar cuanto antes la posibilidad de ejercitar esta acción. Tengamos en cuenta que se invierte la carga de la prueba, con lo que es el titular de la obra el que debe probar que no adeuda cantidad alguna, y puede tratarse de una reclamación tanto judicial como extrajudicial. De este modo, aumentaremos las posibilidades de cobro, al tener la oportunidad de satisfacer el pago a cargo a de un crédito del que nuestro deudor es titular.

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