Claves de la contratación | externalización de servicios

16-05-2013 - IURE Abogados

En un intento de adaptar la estructura empresarial a la situación cambiante del mercado, muchas Compañías están optando por la externalización de servicios o outsorcing, lo que les permite minimizar sus costes fijos.

En un mercado global, la descentralización productiva está teniendo gran acogida, puesto que permite, no sólo reducir costes y derivar las responsabilidades laborales hacia terceras empresas, sino también una mayor especialización y capacidad de adaptación a las necesidades del mercado.

No obstante, la empresa principal (comitente) no está exenta de responsabilidades respecto a los trabajadores de la Compañía que presta servicios y, por ello, es recomendable seguir una serie de pasos antes de proceder a la subcontratación.

En primer lugar, el contratista deberá comprobar si la empresa que presta el servicio está al corriente de pagos con la Seguridad Social, solicitando a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) un certificado negativo de descubiertos. Asimismo, deberá comprobarse la afiliación y alta de aquellos empleados de la contrata, amén de eludir una sanción administrativa grave.

Por otra parte, y en relación con la organización del trabajo, deberán adoptarse medidas para evitar el llamado prestamismo laboral o cesión ilegal de trabajadores. Así, los empleados de la contrata no deberán integrarse en la estructura de la empresa principal, debiendo diferenciarse en todo momento de los trabajadores de esta última.

¿Qué tipos de responsabilidad pueden exigirse al empresario principal?

El empresario principal será responsable de los salarios y las deudas a la Seguridad Social que se hayan devengado durante la contrata.

De esta manera, en caso de que el contratista no abonara los salarios correspondientes a los trabajadores destinados en la empresa principal, ésta deberá satisfacer los mismos como responsable solidaria. Los trabajadores tendrán el plazo de un año desde la terminación del servicio para reclamar dichos salarios frente a la empresa principal.

Además, la TGSS podrá reclamar las cuotas que no hayan sido abonadas, diferencias de cotización, etc  por el contratista durante la vigencia de la contrata y en relación, exclusivamente, a los trabajadores que hayan prestado servicios para la empresa principal. La administración cuenta con tres años desde la terminación de la contrata para reclamar dichas cantidades.

Al margen de lo anterior, la Ley General de la Seguridad Social, establece también la responsabilidad subsidiaria del empresario principal, cuando el contratista o subcontratista hayan sido declarados insolventes.

Por tanto, pese a los evidentes beneficios que puede suponer la descentralización productiva, no debemos olvidar que este tipo de prácticas no están exentas de riesgos para el empresario que contrata a la tercera empresa, puesto que la ley ha establecido un sistema de responsabilidades en aras a proteger los derechos de los trabajadores y restringir la aparición de Compañías que se dediquen únicamente a la comercialización de mano de obra.

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